martes, 8 de enero de 2013

ARQUITECTURA POPULAR


Arquitectura popular, es aquel tipo de arquitectura en el que no intervienen los arquitectos, desde el saber profesional o también se la denomina culturas inconscientes de sí misma con capacidad auto-organizadora o estructura homeostática, es decir, se entra a un proceso empírico, vivencial, intuitivo, histórico, convirtiéndose en el entorno anónimo de las obras individualizables, determinando lo que han denominado como cultura de masas producida por las masas.
Estos tipos de valores como la espontaneidad y la creatividad individual tienen impactos diferentes cuando el producto se ubica en el medio rural o urbano, pues en este último los desajustes posibles entre elementos tienen mayor incidencia por las estrechas y complejas relaciones de lo industrial y urbano.
Es por ello, que lo popular se acerca más o menos a lo tradicional en tanto se conservan en mayor medida los modos de vida, así en el medio rural hay una mayor persistencia de tipos, de materiales y sistemas constructivos que en las ciudades.
Es preciso identificar quién produce la arquitectura popular (orígenes, ubicación social y económi­ca), cómo la produce (procesos productivos y materiales), para quién la produce (para sí o para otros), qué es (significado intrínseco y extrínseco del objeto).
Por lo tanto, la arquitectura popular sería la expresión del ser popular, caracterizado como hecho vivo, dinámico y adaptado a las circunstancias históricas y particulares de su medio físico y social, en tanto se conforme como un hacer consciente de sí mismo y de su ser social y cultural aunque éste no haya sido explicado previamente.
Para la construcción, ornamentación y decoración de los templos que, desde los primeros años de la colonización, comenzaron a levantarse en las ciudades de la Presidencia de Quito, vinieron de España arquitectos, albañiles, pintores, escultores, dibujantes, decoradores, etc.
Varios flamencos españoles y mudéjares trajeron el arte de labrar, pulir primorosamente la piedra para portadas, frisos, columnas, graderías, estatuas, etc.
El arte barroco y el rococó fueron traídos de Europa y se hizo presente en iglesias, templos, viviendas, etc.

Durante el siglo XIX, es posible identificar tres momentos en la arquitectura de Guayaquil: la independencia, el incendio y la reconstrucción. La primera etapa inició la búsqueda de un refe­rente ideológico para la imagen de la ciudad y negó la forma de la arquitectura colonial.
En el segundo caso, el incendio de 1896 borró casi íntegramente lo edificado en la colonia. La reconstrucción se identifica al nuevo trazo de la ciudad, reconstruir su arquitectura y obrar bajo el influjo ideológico en el campo de la política y de la cultura, marcado por la concepción liberal de la sociedad, entonces se transformaron las plazas coloniales por plazas de la independencia, así como se amplió el Malecón, a fines del siglo XIX.
A fines del siglo XX, Guayaquil comenzó a tener nueva imagen arquitectónica, obra que fue eje­cutada en la alcaldía del Ing. León Febres Cordero y secundada en lo posterior con el Abg. Jaime Nebot, así se entra al llamado plan de regeneración urbana en avenidas, viviendas, (Cerro de las Peñas), fachadas de avenidas, etc.

ADIVINANZAS


Las adivinanzas pertenecen al género del folklore poético, en la que también se encuentran el can­cionero, romancero, refranero. Son dichos populares utilizados como pasatiempos en los que se des­cribe algo para que sea adivinado. Tiene como objetivo entretener y divertir, también forma parte de las tradiciones populares.
Son pocos los textos dedicados al tema de las adivinanzas, sin embargo podemos citar a Justino Cornejo, quien en 1949 aborda el tema al publicar "¿Qué será? con doscientos registros al principio, para luego aumentar a seiscientos veintiséis. En 1951 Darío Guevara incursiona en el campo de las adivinanzas y logra una valiosa colección de sesenta y nueve registros. Posteriormente los esposos Costales en 1961 consignan otros registros.
Finalmente la "Revista del Folklore Ecuatoriano" No. 2 (nov. 1966) trae un trabajo bajo el título de "Algunas adivinanzas ecuatorianas" con un total de ochenta y siete registros. De lo expuesto nos damos cuenta la necesidad de un mayor número de investigaciones por parte de los estudiosos de esta disciplina.
Ejemplos:
En un monte bien espeso brama un toro sin pescuezo. (El hacha)
Dos señoritas en un balcón ambas llorando por un cañón. (El trapiche)
En un monte montesino hay un padre Capuchino tiene barbas y no es hombre tiene dientes y no come qué cosa será? (El choclo)
Con la B de una beata y el Triz! de una botella se forma el nombre de una doncella. (Beatriz)
Te lo digo y te repito y te lo debo avisar, que por más que te lo diga
 no lo vas a adivinar.
(El té)
Mi madre es tartamuda,
mi padre es cantor, tengo blanco mi vestido,
amarillo el corazón.
(El huevo)
Por más que me cubren al final me descubren
(La mentira)
Si se tira se encoge, y si se encoge Se estira, ¿Qué será? (El codo)



NOMBRE
DESCRIPCIÓN
LOS BILLUSOS
Cada una de estas marcas tenían colores y se les asignaba un determina­do valor, por ejemplo: 5, 10, 20, 50, y 100 sucres. Al iniciar el juego se los depositaba dentro de un círculo (bomba), colocando un poco de tierra sobre los billusos para que no se vuelen con el viento y hacer un poco difícil el sacarlos.
LAS BANDERILLAS
Las banderillas eran fáciles de confeccionarlas, por la disponibilidad que teníamos de conseguir los materiales, carrizo, papel o lechero, este último es una planta de la cual se extrae una especie de goma y que tiene un espino, el mismo que se usaba como eje para que giren las banderillas.
LAS BOLAS
Las bolas, son un juego tradicional que se practica hasta nuestros días, son muy consistentes, de cristal, vistosas y muchas tienen colores. Existen varios juegos, como por ejemplo: la bomba, el pique, los hoyos, los pepos, la macateta, el tingue, y otros tantos que se inventan los jugadores 'de acuer­do a la ocasión y al número de participantes.
EL BURRO DEL INTENDENTE

Consistía en poner sobre la cabeza del compañero que se sentaba delan­te de nosotros un pequeño recorte de papel, por lo regular recortado de los cuadernos de borrador, tarareando entre risas y con una entonación peculiar la siguiente copla:
"El burro del Intendente lleva carga y no la siente".
LOS TROMPOS
Este juego consistía en hacer girar al trompo, cogerlo con las manos y mientras bailaba golpear a una bola circular para que ésta ruede lo más lejos posible. Los trompos eran elaborados por carpinteros, con una made­ra muy consistente llamada CEROTE que se encuentran en los páramos andinos ecuatorianos. En la parte inferior del trompo, se ponía un clavo cuya cabeza era cortada y bien afilada para que no lastime las palmas de las manos.
LA RAYUELA
La rayuela es un juego tradicional que exige concentración y destreza. Había distintas formas y estilos como la tan tradicional rayuela de la sema­na, con siete cuadros, dibujados en el suelo, representados en cada uno de ellos los días de la semana. Se jugaba saltando con un solo pie en cada uno de los cuadros hasta salir por el último en forma secuencial desde el lunes al domingo.
SIN QUE TE ROCE
El juego consistía en nombrar un jefe de grupo o cabecilla como eje prin­cipal para desarrollar esta actividad. Los jugadores iban corriendo y saltan­do por encima del compañero sin tener que rozarle el cuerpo, si al jefe se le ocurría hacer cantar, silbar, o cualquier otra cosa, los demás tenían que imitarle.
LAS COMETAS

Juego tan creativo que todavía se lo mantiene con gran actividad en varias ciudades y pueblos, especialmente en épocas de verano y vaca­ciones escolares. Los niños y jóvenes se esmeraban en confeccionar sus cometas de la mejor manera. El material utilizado era el sigse o el carrizo para su armazón; el papel cometa, de empaque o papel periódico; tiras de tela para hacer la cola y por último hilo grueso o piola para hacerlas volar.
LOS AVIONES
Consistía en fabricar aviones de papel y lanzarlos al aire para que vuelen como si tuviesen motor, diversas eran las formas, tamaños y modelos de los aviones. Solo volaban con el impulso que se les daba con las manos hacía arriba formando piruetas para luego aterrizar en los diferentes sitios de dónde se los lanzaba, en especial a las novias cuando queríamos comunicamos con ellas.
EL PALO ENCEBADO
El palo encebado consistía en un palo afirmado en el suelo, de 10 a 15 me­tros de altura, cubierto de manteca, aceite o grasa, con el fin de hacer más difícil el ascenso de los participantes.
En la cima del palo se colocaban varios premios, que debían ser cogidos al menos uno por el participante. Como era tan difícil el trepar al palo, los participantes esperaban que los primeros hicieren el intento para que con el tiempo se fuese limpiando la grasa.
LA SOGA
Juego que consistía en que dos personas cogían de los extremos de la soga para hacerlo girar, mientras el resto, en tumos y ordenadamente, sal­taban sobre ella. Se acompañaba los saltos al ritmo de gritar "Monja, viuda, soltera y casada, monja, viuda, soltera y casada", así comenzaba el juego de saltar a la soga, juego que tradicionalmente lo jugaban las muje­res.
LOS ZANCOS
Juego muy practicado, no era otra cosa que los palos de alguna escoba vieja, con dos tiras de madera o palos cortados de eucalipto que se los colocaba en las partes de abajo, a una altura de medio metro, sujetados con clavos y alambre, estos eran los soportes para pisar y poder caminar. Se hacían competencias de zancos en los barrios, y los más hábiles que lograban mantenerse en pie eran los ganadores, había que tener equilibrio para no caerse. Actualmente, los zancos han logrado tanta popularidad que podemos verlos trabajando en programas deportivos, culturales y en actividades sociales.

Es la sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte. Por lo gene­ral, trae un mensaje de reflexión también suelen conocerse con el nombre de citas, axiomas.
Ejemplos:
Si los sentidos no son veraces, toda nuestra razón es falsa. Hay suficientes en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia.
(Mahatma Gandhi)
Si te detienes cada vez que un perro ladra, nunca llegarás al final del camino.
(Proverbio árabe)
Cuando hayamos descubierto las leyes que rigen la vida, nos daremos cuenta de que el hombre de acción se ilusiona más que el soña­dor.
(Oscar Wilde)
Toda la sabiduría humana se sintetiza en dos palabras: aguarda y confía.
(Dumas)
La buena suerte no es casual; es producto del trabajo.
(E. Dickinson)
Nuestro país posee diversidad cultural y lingüística. Ecuador, es un Estado pluricultural y multiétnico, que respeta y estimula el desarrollo de las lenguas existentes en su territorio así como la identidad cultural de las nacionalidades que existen en su interior.
LAS COPLAS Son expresiones populares en verso, que manifiestan el sentir del cholo, indígena, tienen mensajes picarescos que es la esencia del mismo montubio.
EJEMPLOS
A las orillas de un rio a la sombra de un laurel me acordé de ti bien mío, viendo las aguas correr.
Mi padre fue carpintero mi madre carpinterilla; con razón dice el refrán; de tal palo tal astilla.

LOS AMORFINOS Los amorfinos son bellas combinaciones de modismos, costumbres y ocurren­cias del diario vivir del campesino.
Ejemplos:
Cuando yo era chiquitito, lloraba por un bombón, y ahora que soy grandecito lloró por tu corazón.
Una blanca vale un peso-las morenas cuatro reales, una china pan con queso y una negra dos tamales.

EL TEATRO


Los primeros datos sobre teatro en el Ecuador nos indica Paulo de Carvalho Neto, cuando hace refe­rencia "al teatro folklórico", dándonos a conocer una representación de la llamada "La Conquista de Huaynacápac y el castigo de los rebeldes en Quijos", tomado de Pablo Herrera.
Jesús Lara y otros estudiosos del teatro indio precolombino reconstruyeron lo que pudiera haber sido la vida teatral del incario a base de los cronistas de Indias.
En 1839, en Loja, se dio en honor al presidente Flores una pieza teatral con el título "La tragedia de Atabalipa", de la que nos informa Ricardo Descalzi.
Según los antropólogos Piedad y Alfredo Costales apareció la fiesta de la Inga Palla, Curipaccha o Guarninga, que con esos tres nombres se la conoce y que se celebra el 29 de junio, día de San Pedro, en Licán, Provincia de Chimborazo. La fiesta conmemora el matrimonio que contrajo el emperador Huaynacápac con la princesa Pacha.
En la época de la colonia el teatro se divide en dos grandes ramas, a la primera pertenecen las repre­sentaciones indígenas con temas cristianos. Darío Guevara ha estudiado con lujo de detalles lo que él llama "Auto de la adoración del niño Jesús", "Auto de los Reyes Magos" o simplemente, "Historia de los Reyes", que se ha representado desde comienzos del siglo en una extensa zona del cantón Pelileo de la provincia de Tungurahua.
La segunda parte de nuestro teatro colonial es criolla. Hubo gran afición en aquellos tiempos por el teatro. Uno de los grandes exponentes del teatro fue Fray Gaspar de Villaroel con su obra la exalta­ción al Obispado de Santiago con la representación de tres comedias. En Quito también encontramos a Federico González Suárez quien nos indica que los Jesuítas cuando instalaron el colegio San Luis representaron la obra "Convite del Rey Azuero". Para el Padre Luis Gallo Almeida, en su obra "Literatos Ecuatorianos", ésta habría sido la primera pieza dramática representada en el Ecuador.
En 1811, Modesto Chávez Franco nos hace conocer, que venían compañías de comediantes. Para 1827, se presentaba la semi - tragedia "El delincuente honrado". Al quiteño José Anselmo Yánez le pertenecen los dramas "Huaynacápac" y "El Insurgente". Luego está en la lista Sixto Juan Bernal, con su obra "El último de los Huancavilcas". Según el mismo cronista Chávez fue Juan Rodríguez Gutiérrez quien nos dio a conocer dos dramas en 1862: "Clemencia Lafalle" y "Bellini", esta últi­ma fue publicada en Guayaquil.
Otros representantes del teatro ecuatoriano fueron José Antonio Yánez, Abelardo Moncayo, Ni­colás Augusto González, Juan Montalvo, Padre Julio Matovelle, César Arroyo, Raúl Andrade, Jor­ge Icaza. Destaca de Abelardo Moncayo la obra de tema histórico, que estrenó en Ibarra en 1883, titulada "El 10 de Agosto". En cambio, el Padre Matovelle nos da a conocer la obra "Un drama en las Catacumbas", estrenada en 1876 en Cuenca.
Las obras de Montalvo constituyen la más grande producción del teatro literario ecuatoriano del siglo XIX. Cinco son las obras teatrales de Montalvo, titulados "Libro de las Pasiones", que con­tiene los siguientes dramas: "Jara", "El Descomulgado", "Granja", "El Dictador", "La Leprosa", según lo expresa Roberto Andrade, prologuista de las obras de Montalvo. La comedia de costum­bre "Receta para viajar", de Francisco Aguirre Guarderas, estrenada por la compañía Dalmau en el Teatro Sucre el 11 de junio de 1892, puede considerarse una primera fecha en el teatro nacional.
Fue en la época del General Ignacio de Veintirnilla, Presidente del Ecuador que se construyó el Teatro Nacional Sucre, en Quito.
Algunas compañías llegan del norte; la mayor parte tocan en Guayaquil y algunas veces se aven­turan a ascender la cordillera para actuar en Quito y Riobamba.
Por 1918, un nombre ecuatoriano se hace presente en la crónica: Marco Barahona, discípulo de Re-boredo. Muy muchacho, provisto de buen conocimiento del francés, que aprendiera en sus días de seminarista, llevó a las tablas del "Variedades" un interesante repertorio europeo. Por esos mismos años actúa en Quito y Riobamba, y más tarde en Cuenca, el Cuadro de Declamación del Conservatorio Nacional de Quito.
Según Adolfo H. Simmonds los mayores exponentes del teatro de esa época fueron: Nicolás Au­gusto González, César Borja Cordero y Rafael Pino Roca, con la obra "La Pólvora", Miguel Neira y Eleodoro Aviles, con su obra "Los Abandonados", Carlos Arturo León con su obra "El Recluta", Cesar Arroyo, Modesto Chávez Franco con su obra histórica "Abdón Calderón" y "Sarcasmo", Rafael Coronel con su comedia "Sombra"; otras obras son "En Finados", "Bazar de Fantasía" etc.
La novedad en Guayaquil, en los primeros años del siglo, es el teatro obrero de Emilio Gallegos del Campo. En 1905 representa "Crimen Social", modestísima obra de un acto, y en 1911, "Honra de obrero", con la cual al decir de Isaac J. Barrera, obtuvo un gran triunfo escénico y una mereci­da ovación del público. En 1911, estrena en Quito la Compañía Díaz de la Haza "Guerra y Paz" de Trajano Mera, hijo de Juan León Mera, empeño de teatro de crítica de costumbres y vicios del vivir nacional.
Trajano estrenaría en 1915 "La visita del poeta", y en 1917, el mismo año de su muerte, "Los Vir­tuosos". La magnitud del escándalo que provocara la representación de "Los Virtuosos" puede colegirse el prólogo duro y altivo que el propio autor escribiera para la pieza.
Carlos Arturo León comenzó a estrenar en 1914, "Reparación", en cuatro actos, obra llevada al escenario en Riobamba, en 1816; "El Recluta", estrenada en el teatro Olmedo de Guayaquil en 1916.
Víctor Manuel Rendón representó su primera obra titulada "Hoy, ayer y mañana", el 26 de agos­to de 1922; otras obras de este autor fueron "Con Victoria y Gloria, Paz", "El matrimonio eugéni-co", "Madrinas de guerra", etc.
Sobresale en este campo Guillermo Dávila con su obra "Las víc­timas del 2 de agosto", drama histórico en cuatro actos y un cuadro que fue estrenado en el Teatro Sucre, por la Compañía Díaz de la Haza en 1911, otra obra de este autor es "Atahualpa".
Juan Félix Proaño, riobambeño, estrenó en 1920 la obra "Quisquís", posteriormente publicaría "Condorazo" en 1925. En cambio el Padre Jesuíta José Luis Velasco estrenaría la obra "El 9 de octubre de 1820". Cesar Augusto Santos daba a conocer su obra "Viracocha". El Padre Antonio Rodríguez llevaba a escena la obra "La emboscada de Berruecos". Sin embargo, Héctor
Zurita destacaba con su obra "Sombras y Conquistas". Francisco Tobar daba a conocer su obra "Los dioses y el caballo". Destaca la labor en teatro de Pablo Palacio, que en 1926 publicaba su obra "Comedia Inmortal". Jorge Icaza, daba a conocer en 1928 su obra "El Intruso", etc.
Destacan en este campo en orden cronológico desde 1916 los siguientes poetas ecuatorianos: César Arroyo, Gonzalo Escudero, Augusto Sacoto Arias y Francisco Tobar García. De César Arroyo ponemos de relieve su obra "El caballero, la muerte y el diablo" y de Gonzalo Escudero su obra "Paralelogramo", comedia en 6 cuadros, de 1935.
OTROS AUTORES
Se inició Aguilera Malta con un tipo de teatro realista para ir de poco a poco avanzando hasta el expresionismo feliz. Desde "España Leal"-realismo social-, hasta "Lázaro"-realismo psicológico- hay una constante de surgimiento y resurgimiento. "El Tigre", marca el feliz encuentro de Aguilera Malta con el teatro bueno. Un expresionismo aligerado en perspectivas míticas, donde ya se siente el escenario montubio. Con ligeras modalidades de expresionismo también nos llega "Infierno Negro".
Un teatro de vanguardia, ágil y profundo con un potencial de llevar y traer situaciones históricas pero envainadas en alegorías literarias es la que llega con Jorge Enrique Adoum en "El Sol bajo las patas de los caballos", obra de recia personalidad y cuyo estreno en París trajo gran revuelo.
Otros autores de importancia son: Alvaro San Félix, Pedro Saa Herrera, Hernán Rodríguez Castelo, Ernesto Albán Gómez, Sergio Román, Agustín Vulgarín Marín, Gustavo Ibáñez, Pedro Cruz, Rodrigo de Triana y Othón Muñoz.
Nació en Guayaquil en 1931, dramaturgo. El primer autor que leyó y sigue leyendo fue Mark Twain (Tom Sawyer). En su vida ha sido dibujante, fotógra­fo, poeta, cuentista, dramaturgo, director teatral, in­geniero civil.
Según Galo Rene Pérez, Martínez es el principal au­tor dramático del Ecuador de estos años. Entre los premios nacionales que ganó están: Premio Nacio­nal de cuento "José de la Cuadra", Guayaquil 1969. Premio Nacional "Eugenio Espejo", 2001.
Entre sus obras de teatro tenemos "La casa del que dirán", "Las faltas justificadas", (Premio Nacional de Teatro), Quito 1962; Réquiem por la lluvia (Quito 1963); Teatro (Guayaquil 1965); Cuestión de vida o muerte (Guayaquil 1979); Los unos vs. Los otros (Premio Nacional de Teatro), 1970; Q. E. P. D., (Guayaquil 1972); La dama meona (Premio Nacional de Teatro), 1976; La conquista no ha ter­minado todavía (Premio Nacional de Teatro), 1983; El baratillo de la sinceridad; Goteras. Tiene también a su haber 17 tomos de libros de teatro inéditos. Además, está escribiendo teatro infantil con música propia.
Según cuenta, le negaron el Premio Nacional de Teatro por la obra Goteras, porque el jurado pensó que lo había escrito un extranjero. Dice que esto lo confesó el propio autor teatral Ricardo Descalzi.

LA NOVELA


Es la obra literaria en prosa, narrada con novedad, pudiendo ser imaginaria o real, o tener ambos ingredientes a la vez. En la novela intervienen el ambiente y los personajes debiendo dominar el pri­mero para caracterizarse los segundos.
Por su tema, puede ser: Caballeresca, Histórica, Pastoral, Satírica, Costumbrista, Moral, Psicológica, Filosófica, Política, Religiosa, Científica, Picaresca, Realista, Indiginista, de Misterio, de Protesta, etc.
Por su estructura, obedece a las escuelas literarias de la época, por esto pueden ser: Clásicas, Románticas, Modernistas, Realistas, Naturalistas, Dadaístas, etc.
La novela debe tener cierta estructura narrativa, o lo que es lo mismo, contamos algo aunque sea mínimo.
La ficción, que debe entenderse bien, pues hay novelas basadas en hechos históricos o en la vida del propio autor. Sin embargo, como los mismos autores confiesan, ese elemento real se va poco a poco revistiendo de elementos ficticios, literarios o también de otros sucesos reales.
Extrema flexibilidad, este rasgo tal vez es el más aceptado como característicos. El terreno propio de la novela es precisamente el de la licencia y la flexibilidad ya que puede, y de hecho lo hace, mez­clar libremente los elementos serios y cómicos, incluir elementos líricos y dramáticos, etc.
Cierta extensión, con lo que estamos diferenciándolas del cuento. La novela es bastante compleja.
Estilo, su estilo admite varios tonos: desde el más vulgar y jovial hasta, el más elevado, clásico y vehemente.
Se considera a la obra "La Emancipada", como la primera novela escrita en el país, por el perio­dista lojano Dr. Miguel Riofrío y que fue publicada posiblemente en 1863. La Emancipada es novela romántica y costumbrista. En 1879 Juan León Mera publica "Cumandá" o un drama entre salvajes, el amor enfoca la estructura de la obra en medio de las selvas ecuatorianas.
DÉCADA O PROMOCIÓN DE AFIANZAMIENTO (1930 - 1940) NOVELA
FECHA DE PUBLICACIÓN
TITULO DE LA OBRA
AUTOR
1930
Río Arriba
Alfredo Pareja Diezcanseco
1932
Vida del Ahorcado
Pablo Palacio
1933
Don Goyo
Demetrio Aguilera Malta
1933
El Muelle
Alfredo Pareja Diezcanseco
1933
Camarada
Humberto Salvador
1934
Los Sangurimas
José de la Cuadra
1934
Huasipungo
Jorge Icaza
1934
Novela del Páramo y la Cordillera

Sergio Núñez
1935
Canal Zone
Demetrio Aguilera Malta
1935
La Beldaca
Alfredo Pareja Diezcanseco
1935
Trabajadores
Humberto Salvador
1935
En las Calles
Jorge Icaza
1936
Agua
Jorge Fernández
1937
El Embrujo de Haití
Gerardo Gallegos
1938
Cholos
Jorge Icaza
1938
Baldomera
Alfredo Pareja Diezcanseco
1939
Noviembre
Humberto Salvador
1939
Don Balón de Baba
Alfredo Pareja Diezcanseco
1939
Chanita
Luis Moscoso Vega
1940
El Cojo Navarrete
Enrique Terán
1940
Bladio Segura
Gerardo Gallegos
1940
Banca
Ángel F. Rojas
1940
Sumag Allpa
G. Humberto Mata

DÉCADA DE PROMOCIÓN DE FLORECIMIENTO
(1940 - 1950) NOVELA
FECHA DE PUBLICACIÓN
TITULO DE LA OBRA
AUTOR
1941
Hombres sin tiempo
Alfredo Pareja Diezcanseco
1941
Bolsillo del diablo
Luis Moscoso Vega
1942
Nuestro Pan
Enrique Gil Gilbert
1942
La Isla Virgen
Demetrio Aguilera Malta
1942
Media Vida Deslumbrados
Jorge Icaza
1942
Viento o Granizo
Juan Iñíguez Veintimilla
1942
La Novela Interrumpida
Humberto Salvador
1942
Lo que niega la vida
Luis Moscoso Vega
1942
Sanaguín
G. Humberto Mata
1943
Prometeo
Humberto Salvador
1943
Juyungo
Adalberto Ortiz
1944
Las tres ratas
Alfredo Pareja Diezcanseco
1944
Universidad Central
Humberto Salvador
1946
Nueva Casta
Luis Moscoso Vega
1946
La Fuente Clara
Humberto Salvador
1946
Los Animales Puros
Pedro Jorge Vera
1946
Las Cruces sobre el Agua
Joaquín Gallegos Lara
1948
Huairapamushcas
Alfredo Pareja Diezcanseco
1949
El Éxodo de Yangana
Ángel F. Rojas
1950
Altuna
Luis Moscoso Vega

Algunas novedades e innovaciones radicales sufren las novelas de hoy, entre las que podríamos citar las siguientes:
La novela de hoy tiende a dejar de ser pasiva, meramente informativa o delimitadora. Busca convertir al lector en autor, está dentro de la obra y no fue­ra del contenido.
Deliberada insinuación y percepción anárquica en el lenguaje. Rompimien­to sintáctico, superoposición de voca­blos y frases de diferentes idiomas. Se podría llamar "collage literario". Su mejor exponente es Rayuela de Cor­tázar.
A veces una sola persona relata, estu­dia y comenta la acción dentro de la obra, lo que se denomina "omniscien­cia".
La técnica de "contrapunto" y el "punto de vista" que no presenta di­rectamente la acción, sino a través de la opinión de distintos personajes que no sólo cuentan sino estiman la obra.
Desaparece el orden cronológico me­diante el desordenamiento del tiempo y van del futuro al pasado, de éste al presente o viceversa convirtiendo al esquema témporo - especial en círculo. Pedro Páramo de Rulfo es el ejemplo clásico de este caso.
El esfuerzo objetivo y veraz por presentar personajes reales que de pronto redondean la aris­ta de la fábula, en engranaje del mito o el plano de la magia. Es los que se ha dado en llamar Realismo Mágico. Y aunque parezca irrespetuoso al común criterio de los agentes del Boom, antes de Cien Años de Soledad la más representativa novela en este género está nuestro José de la Cuadra con Los Sangurimas. Aguilera Malta se coloca en este plano con "Siete lunas y siete serpientes" y más aún con "El Jaguar".
La novela texto o texto novelado. Es decir, desaparece el contenido unificante, pero subsisten los personajes y los hechos, sin hilación argumental. Ejemplos Rayuela de Cortázar y Entre Marx y una mujer desnuda de Jorge Enrique Adoum.
La novela de final abierto. El lector queda en posibilidades de convertirse en autor.
El monólogo como "modus operandi" dentro del recurso de motivación y desarrollo, Virginia Wolf en las "Olas" es la pionera en este recurso.